Las autoridades municipales y estatales retiraron durante la madrugada cientos de mototaxis que operaban en el Periférico Sur y zonas aledañas, según comunicados oficiales, lo que provocó una ruptura inmediata en la oferta de transporte en comunidades periurbanas de Tlajomulco.

El ayuntamiento y la Secretaría de Seguridad Pública del estado señalaron que las unidades fueron decomisadas por operar sin permisos y por irregularidades administrativas dentro del operativo denominado "Limpia". Fuentes del sector transporte consultadas en el municipio confirmaron la presencia de patrullas y grúas en al menos tres puntos de la periferia.

Conductores y representantes del sector exigieron la devolución de las unidades y anunciaron movilizaciones si no se abre una mesa de diálogo. "Nos están dejando sin trabajo y a la ciudadanía sin movilidad", dijo un representante del gremio que pidió mantener su nombre reservado. Las agrupaciones advierten bloqueos en accesos principales y en el Periférico Sur para el lunes 11 de mayo.

Vecinos y usuarios de rutas afectadas relataron que, desde la tarde del sábado, las corridas redujeron drásticamente y muchas personas quedaron sin alternativa para llegar a sus trabajos o escuelas. "Aquí no hay camiones que cubran estos trayectos; ahora la gente se quedó sin opción", afirmó una vecina de la zona de El Vergel que usaba mototaxi a diario.

Un especialista en movilidad urbana de la Universidad de Guadalajara consultado señaló que operativos focalizados sin un plan de sustitución del servicio profundizan la vulnerabilidad en áreas periurbanas. "La falta de una estrategia de transporte público que atienda la demanda de Tlajomulco hace que estas acciones, aunque legítimas desde la regulación, generen externalidades sociales importantes", comentó el académico.

Autoridades municipales sostienen que hubo advertencias previas a los concesionarios informales y que el destino del operativo es restablecer la legalidad y la seguridad vial. Sin embargo, representantes del sector y usuarios critican que no se presentó un calendario claro para la regularización ni alternativas inmediatas para pasajeros. En la práctica, el retiro masivo dejó rutas con frecuencia reducida y estaciones improvisadas saturadas.

Lo que sigue es una negociación tensa: los líderes gremiales han dado un plazo hasta el lunes para que las autoridades liberen algunas unidades o presenten un plan de regularización; de lo contrario, mantienen la amenaza de bloqueos. Las autoridades, por su parte, han anunciado que continuarán con revisiones y decomisos en casos de irregularidad. Habrá que vigilar si el conflicto escala a cortes de vía y cómo responderá el municipio para garantizar movilidad alternativa y evitar afectaciones mayores a trabajadores, estudiantes y proveedores de servicios en la zona.