La Secretaría de Seguridad de Jalisco informó este jueves que reforzará el Operativo "Liguilla Segura" para los juegos de vuelta, luego de una serie de incidentes menores en las inmediaciones del Estadio Jalisco que complicaron el acceso y la movilidad de vecinos y asistentes. Las autoridades justificaron el endurecimiento de protocolos por el riesgo de contagio de violencia en eventos de alto aforo y por la necesidad de garantizar rutas de evacuación y operación del transporte público.
Fuentes oficiales consultadas por este diario señalaron que los incidentes recientes incluyeron lanzamiento de objetos a la vía pública, consumo excesivo de alcohol en áreas no autorizadas y bloqueos breves en avenidas aledañas que obligaron a cierres temporales. La Fiscalía de Jalisco abrió carpetas de investigación por daños a bienes públicos y faltas administrativas relacionadas con desorden en la vía pública, según comunicados internos compartidos con mandos operativos.
Entre las nuevas medidas anunciadas están el aumento de filtros de revisión en accesos peatonales, la instalación de anillos de seguridad a mayor distancia del inmueble, controles estrictos en la entrada de bebidas y pirotecnia, y la coordinación con los operadores del transporte público para modificar recorridos y horarios. Además, habrá restricciones puntuales en la venta en taquilla y medidas para priorizar la compra digital de boletos, indicaron las mismas fuentes.
El endurecimiento ya tiene impacto directo en la logística: fuentes del sector transporte y vecinos de la colonia Oblatos reportan cierres de carriles en vialidades principales en días de partido y desvíos en rutas de camión que aumentan los tiempos de traslado. "Antes salíamos más temprano y alcanzábamos autobús directo; ahora nos dejan más lejos y hay que caminar más", dijo a este medio un aficionado que prefirió omitir su nombre. Los comerciantes informales cercanos al estadio también prevén pérdida de ingresos por las restricciones en puestos y accesos.
Clubes y organizadores deportivos han recibido las medidas con cautela. Directivos consultados pidieron mayor claridad en plazos y responsabilidades: reclaman que los protocolos no afecten la experiencia del aficionado ni creen cuellos de botella que puedan incrementar riesgos. Expertos en seguridad deportiva consultados por este diario recordaron que medidas contundentes pueden reducir episodios violentos, pero que su implementación requiere logística y comunicación para evitar efectos adversos en movilidad y concentración de público.
En redes sociales, usuarios y colectivos de transporte han cuestionado la información pública sobre cierres y horarios; algunos vecinos han señalado falta de notificación previa. La Secretaría de Seguridad adelantó que emitirá un protocolo operativo y una guía de movilidad con al menos 48 horas de anticipación a cada partido, además de canales de comunicación para aclarar dudas. Fuentes oficiales añadieron que habrá coordinación con la Secretaría de Movilidad y los municipios para minimizar afectaciones a corredores principales.
Lo que viene es la ejecución de estos protocolos en una serie de juegos de vuelta que podrían congregar a decenas de miles de personas en la Zona Metropolitana. Lo que conviene vigilar: la transparencia en la aplicación de filtros, el respeto de derechos de aficionadas y aficionados durante revisiones y los efectos en transporte público y comercio local. Este diario preguntará por los resultados operativos y cualquier reporte de abuso o incidentes durante la implementación; las autoridades deben informar saldo de cada operativo y medidas correctivas si se detectan fallas.