Varios restaurantes y bares del corredor gastronómico de Providencia y Chapultepec reportan desde principios de 2026 una escalada de extorsión digital que combina amenazas por WhatsApp, reseñas maliciosas y bloqueos a sus sistemas de pago. Los comercios describen la práctica como un “cobro de piso” adaptado al entorno digital que erosiona ingresos en un sector con márgenes estrechos.
Los métodos son variados y, según propietarios y fuentes del sector, cada vez más técnicos: mensajes exigentes vinculados a bases de datos filtradas, campañas coordinadas de reseñas negativas en plataformas, intento de denegación de servicio contra sitios y, en casos aislados, amenazas de publicar información sensible de clientes. Algunas exigencias llegan en criptomonedas; otras piden pagos por transferencia o depósitos en cuentas anónimas.
Directivos de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados (CANIRAC) Jalisco y empresarios consultados por este diario coinciden en que las denuncias formales ante la Fiscalía del Estado han aumentado, aunque no todas las agresiones se registran.