La sincronización del sistema de recaudo unificado con la semaforización del corredor Tlajomulco registra retrasos que complican la puesta en marcha de la llamada Línea 4 y ponen en duda la promesa de reducir tiempos de traslado para miles de usuarios. Fuentes de la Secretaría de Transporte estatal y contratistas consultados confirmaron que persisten fallas técnicas y ajustes pendientes, lo que podría postergar la operación integrada.
Usuarios y vecinos documentaron en las últimas semanas acumulaciones en paraderos y conflictos con unidades que operan bajo esquemas distintos de pago. “Llego tarde todos los días porque no sincronizan los semáforos y a veces la tarjeta no funciona en una unidad y sí en otra”, dijo un trabajador del corredor quien prefirió reserva su nombre. Videos y reportes en redes vecinales muestran autobuses detenidos en intersecciones y pasajeros bajando para pagar en efectivo ante fallos en el sistema electrónico.
La Secretaría de Transporte afirmó a este diario que los equipos de recaudo y los controladores semafóricos “están en fase de pruebas” y que se han identificado incompatibilidades entre proveedores. Añadió que se trabaja coordinar la migración al sistema único de pago con la infraestructura de prioridad semafórica, pero no precisó una nueva fecha de integración completa. Contratistas implicados señalaron, bajo condición de anonimato, que la integración requiere ajustes de software y calibraciones en campo que suelen tomar semanas adicionales.
Expertos en transporte urbano consultados vinculan estos retrasos a problemas de interoperabilidad técnica y a la falta de pruebas piloto con flota variada. Una académica del área de movilidad de la Universidad de Guadalajara explicó que “la unificación del recaudo no es solo instalar lectores; implica protocolos, pruebas de carga y coordinación con la gestión del tráfico. Si se apresura, habrá impactos operativos y en la seguridad vial”. En otras ciudades del país, procesos similares han exigido periodos extensos de afinamiento, dijeron.
Las fallas no sólo afectan tiempos; también generan pérdidas económicas para concesionarios y usuarios. Empresarios del transporte local han reportado cobros duplicados y reclamaciones por transacciones fallidas, mientras que vecinos alertan sobre el aumento de tiempos de espera en cruces principales durante horas pico. Autoridades municipales en Tlajomulco y Zapopan han sostenido reuniones técnicas con la Secretaría estatal para definir responsabilidades y rutas de mitigación, según actas y fuentes presentes.
La ausencia de una fecha clara para la entrega total de funciones ha encendido la preocupación entre representantes del comercio en el sur metropolitano, que esperaban mayor afluencia con la conectividad prometida. Desde el gobierno, la recomendación inmediata ha sido intensificar pruebas por tramos y mantener la operación con métodos de pago alternos hasta concluir la integración, una solución temporal que tampoco convence a usuarios recurrentes.
Qué sigue: la Secretaría de Transporte debe publicar un calendario de pruebas y objetivos concretos para la interoperabilidad del recaudo y la semaforización, mientras las mesas técnicas municipales deben supervisar el avance. Vigilar los informes de prueba, la corrección de fallas reportadas por usuarios y la publicación de resultados de auditorías técnicas será clave para determinar si la Línea 4 cumple la promesa de conectividad o se convierte en otro retraso más en la infraestructura metropolitana.